viernes, 20 de junio de 2014

NO VOY A CAMBIAR


PORQUE YO YA NAVEGO HACIA  ÍTACA...

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas al colérico Poseidón,
un ser tal jamás hallarás en tu camino,
si no lo llevas dentro de tu alma..

jueves, 19 de junio de 2014

MENÚ CON TORTOS CON CEBOLLA CARAMELIZADA A LA REDUCCIÓN DE PEDRO XIMENEZ

DE ENTRADA TORTOS CON CEBOLLA CARMELIZADA

DE PRIMERO SOPA JULIANA

DE SEGUNDO ENSALADA MIXTA CON SETAS AL AJILLO

Y DE POSTRE TARTA DE CHOCOLATE NEGRO CON FRESAS

ESTE FUE EL MENÚ QUE ME PUSO LA COCINERA DE "EL VOLANTE" EN RIBADESELLA PARA LA CENA QUE HICIMOS L@S COMPAÑER@S DE CLASE.

TODOS LOS PLATOS SON VEGANOS A EXCEPCIÓN DE LA TARTA QUE SERÍA PARA VEGETARIANOS QUE TOMEN HUEVOS.




SOLO VOY A EXPLICAR LA RECETA DE LOS TORTOS CON CEBOLLA CARAMELIZADA Y CON UNA REDUCCIÓN DE PEDRO XIMENEZ, PORQUE LA SOPA JULIANA YA LA TENEIS EN EL BLOG, LA ENSALADA MIXTA NO TIENE MISTERIO YA QUE SIMPLEMENTE HAY QUE AÑADIRLE UNAS SETAS AL AJILLO POE ENCIMA, Y LA RECETA DE LA TARTA LOS SIENTO...PERO NO LA TENGO.


TORTOS CON CEBOLLA CARMELIZADA

INGREDIENTES:
PARA LOS TORTOS  
-HARINA DE MAÍZ

.ACEITE DE OLIVA

-AGUA CALIENTE

-SAL

PARA LA CEBOLLA CARAMELIZADA 

-1 KG DE CEBOLLAS (4 O 5 MEDIANAS)

- 2 CUCHARADAS SOPERAS DE AGUA

-ACEITE DE OLIVA

-SAL

 

 PARA LA REDUCCIÓN DE PEDRO XIMÉNEZ

-350 ML DE PEDRO XIMÉNEZ   

-70 GR DE AZÚCAR  

-1 RAMA DE CANELA

 

  ELABORACIÓN:

 

PARA LOS TORTOS


PON 2 VASOS DE HARINA Y UNO DE AGUA CALIENTE, SIEMPRE MITAD DE AGUA QUE DE HARINA. AÑADE UNA PIZCA DE SAL Y OTRA DE LEVADURA.  AMÁSALO TODO A MANO O  CON UN ROBOT.
PARA HACER LA FORMA EXTIENDE PORCIONES DE MASA EN UN PAÑO DE COCINA Y DOBLALO POR ENCIMA PARA PODER APLASTARLO. POR ÚLTIMO FRIE LOS TORTOS EN ACEITE DE OLIVA CALIENTE.

PARA LA CEBOLLA CARAMELIZADA



-PELAS LAS CEBOLLAS Y LAS CORTAS EN JULIANA
-CALIENTAS EL ACEITE EN UNA SARTÉN E INCORPORAS LAS CEBOLLAS , LAS VAS FRIENDO A FUEGO SUAVE HASTA QUE SE DOREN UN POCO. EN ESTE MOMENTO AÑADES LAS 2 CICHARADAS DE AGUA Y REVUELVES PARA QUE SE INCORPORE A LA CEBOLLA.
-LA CEBOLLA IRÁ PASANDO DE FRITA A CARAMELIZADA, ESPOLVOREAS UNA PIZCA DE SAL Y RETIRAS DEL FUEGO LA SARTÉN.

PARA LA REDUCCIÓN DE PEDRO XIMÉNEZ


-PONES TODOS LOS INGREDIENTES EN UN CAZO A FUEGO MÍNIMO. EN EL GRADO MÁS BAJO QUE TENGA TU COCINA Y VETE REMOVIENDO DE VEZ EN CUANDO.

-DEJAS QUE SE HAGA A FUEGO LENTO HASTA QUE SE REDUZCA A LA MITAD.

-CUANDO TENGA LA CONSISTENCIA DE UN JARABE Y UN COLOR COBRIZO APARTALA DEL FUEGO, NO HACE FALTA QUE SE VEA MUY ESPESA PORQUE AL ENFRIAR QUEDA PERFECTA.

-EL TIEMPO QUE TE PUEDE LLEVAR ES DE UNA HORA APROXIMADAMENTE.

MONTAR EL PLATO:

-PONES LOS TORTOS EN UNA FUENTE, ENCIMA EXTIENDES LA CEBOLLA CARAMELIZADA Y UN PIQUILLO (UN POCO PASADO A LA PLANCHA), POR ÚLTIMO HACES "HILOS" CON LA REDUCCIÓN.



EL RIESGO DE ACCIDENTE EN LOS PACIENTES CON TDAH ES MENOR QUE EL QUE SE CREÍA


Hace unos meses, leíamos diferentes artículos que afirmaban que los conductores con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tenían casi un 50% más de riesgo de sufrir un accidente grave de tráfico. Sin embargo, según recoge la DGT, las últimas investigaciones hacen que los expertos rectifiquen y aseguren que el riesgo de accidente del paciente con TDAH es menor del que se creía.


J. L. A. | MADRID  9 junio 2014

Los conductores que tienen déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) tienen menos posibilidades de sufrir un accidente de las que inicialmente se creía, según destaca la revista "Tráfico y Seguridad Vial" de la Dirección General de Tráfico.

La organización Accident Analysis and Prevention ha publicado un metaanálisis de la relación entre TDAH y accidentes de tráfico que concluye que el riesgo del paciente de verse implicado en un accidente, comparado con el conductor sin ese trastorno es de 1.36. Si se cuentan los kilómetros recorridos, el riesgo es menor.
Este estudio, comparado con los realizados en los años 90, señala que el riesgo de accidente de estos pacientes es menor de lo creído, y similar al de otros pacientes, como los de trastornos cardiovasculares. Según los expertos, esta mejora se debe, probablemente, al mejor control actual de estos pacientes y a los avances en los medicamentos usados.
El TDAH es un problema del comportamiento, más frecuente en varones, que afecta al 5-10% de la población infanto-juvenil. Los estudios han demostrado que del 60% al 75% de los niños con TDAH presentan los síntomas hasta su edad adulta.
Los principales síntomas del TDAH incluyen problemas con la atención sostenida y la impulsividad, lo que puede tener un efecto adverso sobre una conducción segura. Esta posibilidad podría reducirse, como vemos, siguiendo un tratamiento farmacológico.

Los estudios previos indicaban que los conductores con TDAH adoptan conductas de riesgo con más frecuencia, cometían más ‘violaciones’ de las normas de tráfico, y tenían un mayor riesgo de verse implicados en accidentes de tráfico. Como los conductores más jóvenes presentan tasas más elevadas de accidentes, la relación TDAH-accidentalidad siempre ha sido objeto de especial atención.
El cumplimiento de un tratamiento farmacológico para el TDAH reduciría el riesgo de un hombre de tener un accidente de tráfico en un 58%, en comparación con los hombres no tratados. Sin embargo, según las investigaciones, en las mujeres no se ha apreciado un beneficio farmacológico significativo en la prevención de accidentes.
Consejos para el conductor con TDAH
  • Hable sinceramente con su médico para decidir las pautas de conducción más seguras en base al momento en que se halle.
  • Tenga en cuenta el consejo del médico sobre los efectos secundarios de la medicación. Evite conducir en los primeros días de tratamiento y con cambios de dosis.
  • Tener que conducir no debe ser excusa para dejar el tratamiento, ni cambiar sus pautas.
  • No conduzca si nota nerviosismo, somnolencia, temblores, alteraciones de la visión, movimientos anormales...
  • Adapte su conducción a su estado. En todo caso, descanse cada 2 horas o más si está cansado, nervioso o con dificultad para mantenerse alerta.
  • Si debe hacer un viaje largo, prepare previamente su recorrido. Recuerde que en la conducción es fundamental mantener la calma y evitar decisiones precipitadas.
FUENTE:

El TDAH no incapacita para la conducción pero teniendo en cuenta el riesgo de accidente, con o sin TDAH, es importante concienciar a los jóvenes sobre cómo hacerlo de la forma más segura. Es recomendable que las charlas con los adolescentes sobre conductas de conducción seguras se hagan con la presencia de los padres, que se inicien antes de la edad de conducir y se mantengan a lo largo del tiempo.
Consejos para los conductores jóvenes con TDAH:
  • Si estás bajo tratamiento farmacológico consulta con tu especialista en TDAH para acordar con él las medidas a tener en cuenta. Hay que evitar conducir durante los primeros días de tratamiento por los posibles efectos de la medicación.
  • Reduce al mínimo las distracciones: no uses el teléfono móvil, no ajustes la radio, no comas o consultes mapas.
  • No conduzcas cuando estés enfadado. Hay que conducir de forma tranquila, aunque otros conductores tengan comportamientos indebidos.

Consejos para los padres de conductores jóvenes con TDAH (y sin TDAH):
  • No permitir que lleven a otros jóvenes hasta estar seguro de que tiene la experiencia y criterios adecuados.
  • Recordarle que conducir no es un derecho si no un privilegio para el adolescente.
  • Mantenerse alerta ante cualquier actitud negativa que pueda afectar a su conducción.
  • Recordarle la importancia de la seguridad mientras conduce.

En definitiva, teniendo en cuenta que los jóvenes con TDAH tienen una marcada tendencia a la inatención y a la fácil distracción, cualquier elemento puede llamar su atención aumentando su riesgo de accidente. Es por ello necesario conducir dentro de los límites permitidos de velocidad y otras normativas establecidas.
Un trabajo común del médico especialista en TDAH, del psicólogo, padres y profesores  será determinante para concienciar al adolescente y reducir así los posibles riesgos.

FUENTE:
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jueves, 12 de junio de 2014

TARTA "HUESITOS"



INGREDIENTES:

-1 PAQUETE DE OBLEAS (CON MEDIO SE HACE 1 TARTA)
-1 TARRO GRANDE DE VEGANOCILLA
-CHOCOLATE NEGRO PARA COBERTURA
-AVELLANAS O CUALQUIER OTRA COSA PARA DECORAR

ELABORACIÓN:

 Para la veganocilla
 Ingredientes:
- 40 gramos de avellanas peladas.
- 30 gramos de azúcar moreno integral.
- 20 gramos de cacao en polvo.
- 150 gramos de chocolate negro para fundir
- 100 ml de leche de soja.
- 2 cucharadas de aceite de girasol


Elaboración:
En un bol, dispones el chocolate y lo derretes al microhondas.
En la picadora, trituras las avellanas y el azúcar, añaesr la leche de soja, el aceite y el cacao en polvo, una vez que todo esté bien integrado, añades el chocolate.
Viertes la mezcla en un vaso con tapa, una vez fría sino lo vas a consumir de inmediato, lo dejas en la nevera y lo sacas 1 hora antes de degustarla.

Para la tarta

COMPRAS OBLEAS GRANDES, DEL TAMAÑO DE UN PLATO (EN MERCADONA LAS TIENES) Y METES LA NOCILLA UN POCO EN EL MICROONDAS PARA QUE EXTIENDA MEJOR.

VAS SUPERPONIENDO UNA OBLEA Y LA NOCILLA EXTENDIDA ENCIMA, ASÍ HASTA QUE TE QUEDE LA ALTURA QUE TE GUSTE.

METES CHOCOLATE DE COBERTURA EN EL MICRPO CON UN POQUITO DE AGUA HASTA QUE SE FUNDA.

DECORAS LA TARTA POR ENCIMA CON LA COBERTURA DE CHOCOLATE Y UN POCO DE AVELLANA PICADA.

CUANDO ENFRIE UN POCO LA METES EN LA NEVERA SI ES QUE TE GUSTA FRÍA.

sábado, 24 de mayo de 2014

¿POR QUÉ LES MIENTES?

                                                          
                                                 DESDE LUEGO ESTE HOMBRE...
                                           TIENE UN TEMA PARA CADA OCASIÓN
                                                                   ¡DIVINA!

miércoles, 21 de mayo de 2014

OTRA MANERA DE COMER FRUTA...EN ENSALADA Y EN POSTRE

                                        ¡MIRAR QUÉ DOS PLATOS NOS PUSIERON!

                                 UNO PARA LA CHICA Y OTRO PARA LA PAREJA




                                               ENSALADA
INGREDIENTES:

-TOMATES
-ACEITUNAS SIN HUESO
-UVAS NEGRAS
-LECHUGA
-ZANAHORIA RALLADA
-MANZANA
-ACEITE DE OLIVA
-VINAGRE
-SAL

ELABORACIÓN:

CORTAS EL TOMATE EN GAJOS Y LO DISTRIBULLES ALRREDEDOR DE UN PLATO BONITO.

EN EL MEDIO COLOCAS UNA CAMA DE LECHUGA Y ENCIMA TROCITOS DE MANZANA PEQUEÑOS (LA QUE TE SOBRA DEL MOLDE DE LA NIÑA). EN OTRA CAPA SUPERIOR PONES LA ZANAHORIA RALLADA.

ENCIMA DEL TOMATE UVAS NEGRAS A LA MITAD Y ACEITUNAS SIN HUESO.
 
Y POR ÚLTIMO PONES EL MOLDE CON LA FIGURA DE MANZANA. Y ALIÑAS CON ACEITE, SAL Y VINAGRE.
                                                                     
                                                POSTRE
INGREDIENTES:

-CHOCOLATE NEGRO
-MANZANA
-UVAS NEGRAS
-NATA MONTADA VEGETAL

ELABORACIÓN:

FUNDES UN POCO DE CHOCOLATE NEGRO Y LO DISTRIBULLES EN EL PLATO. 

ENCIMA COLOCAS LOS MOLDES SACADOS DE LA MANZANA Y EL BRAZO DEL CHICO LO CORTAS PARA COLOCARLO HACIA ARRIBA SUJETANDO LAS UVAS NEGRAS QUE HACEN DE GLOBOS.

POR ÚLTIMO ELABORAS UNAS NUBES DE NATA VEGETAL.

martes, 13 de mayo de 2014

¡¡Aghh, MI HIJO TIENE TDAH!!





 16 tips para criar a un niño con TDAH y no morir en el intento

1. Sé proactivo
Demasiadas veces reaccionamos a la conducta de nuestros hijos, y no eligiendo conscientemente nuestras acciones. Actuamos de manera impulsiva, sin tener en cuenta las consecuencias y sin ningún plan de lo que estamos tratando de lograr.
Ver cualquier situación desde lo “reactivo” puede ser desesperanzador, porque te da la impresión que tu futuro y tu relación con tu niño están bajo control del niño o de otros agentes externos. Sientes que las interacciones con tu niño son impredecibles, y la relación se vuelve hostil, negativa, estresante y disfuncional. Pero no es lo que tu niño hace o hace contigo lo que genera estos problemas, es tu respuesta a eso. Asume la responsabilidad de tu propio comportamiento como padre y de las interacciones y la relación que tienes con tu hijo. Toma la iniciativa para cambiar lo que no te gusta de la forma en que actúas con tu hijo, y toma la responsabilidad de hacer que la relación que tienes con tu hijo sea como te gustaría que fuera.

2. Prepárate para el futuro
Cuando las cosas salen bien, generalmente no fue producto de la improvisación, sino de una preparación previa. Anticiparse a lo que viene permite estar preparados, he incluso tener un margen de tiempo para poder hacer cambios. (Por ejemplo, el que los niños corran por la sala de espera y no se comporten porque están aburridos se podría haber evitado llevando juguetes o cosas que les interesen y puedan hacer mientras esperan, en vez de tratar de improvisar en el minuto algo para calmarlos)

3. Reacomoda el ambiente
Cambiar algunos factores ambientales o rutinas cotidianas puede ayudar a que los niños se comporten mejor. Por ejemplo, los niños se comportan mejor en la mesa si la tv está apagada y se proponen temas de conversación donde los niños puedan participar y sean interesantes para ellos.

4. Usa un lenguaje simple, claro y agradable
Siempre que te dirijas a tu hijo, acuérdese de usar un lenguaje simple que lo ayude a entender totalmente lo que tú le quisiste decir. Especialmente con los niños con TDAH, es necesario usar un lenguaje muy simple y directo. Ojo con los gritos, tú eres un modelo a imitar.

5. Comienza con el fin en mente
Cuando te enfrentes a un problema, trata de imaginar cómo te gustaría que se resolviera. Puedes aplicar este principio a problemas pequeños, como por ejemplo, imaginar cómo te gustaría que terminara el tiempo que dedicas a hacer tareas escolares con tu niño, y también a problemas más complejos, como por ejemplo, cómo te gustaría que tu hijo llegara a cuarto medio.
Empezar con el fin en mente te ayuda a enfocarte mejor en lo importante, y en lo que debes hacer para que las situaciones terminen de la manera que te gustaría. No se puede tener un plan sin una meta, por lo que no sirve de nada tener o aprender estrategias para utilizar con tu niño si no sabes qué resultado quieres lograr.
Por ejemplo, si tienes que ayudar a tu niño a con un trabajo para el colegio, antes de empezar, visualiza como quieres que termine ese rato. Probablemente, quieres que el trabajo quede bien hecho, pero también que ambos pasen un rato agradable mientras trabajan y que al final de la tarea la relación entre ustedes siga intacta, o quizás incluso se rían y resulte ser una experiencia enriquecedora. Visualiza en tu mente esas imágenes. Te vas a dar cuenta como estas imágenes van a ir guiando en tus decisiones y reacciones frente a las conductas de tu hijo. Teniendo el fin en mente, vas eligiendo actuar para mantener la interacción positiva y optimista, guiando y enseñando a tu niño pero con humor. Y probablemente así va a terminar, si activamente haces cosas para que suceda. Tu relación con su hijo y la manera en que las interacciones más pequeñas resultan ya sea por diseño o por defecto son totalmente tuyas. Antes de actuar, visualiza el final en tu mente y aclara el objetivo, los pasos hacia tu meta surgirán de este proceso.

6. Explícale al niño qué es una conducta apropiada
Muchas veces los niños cometen errores porque no han entendido lo que los padres les dicen o les piden. Explícales que es lo que esperas de ellos, con palabras simple e instrucciones concretas, ó muéstrales qué es una conducta apropiada. Por ejemplo: Juan, quiero que te sientes en esta silla de esta manera, como me estoy sentando yo, y me esperes acá hasta que yo vuelva”

7. Usa incentivos antes de castigos
Es común que los padres recurran a los castigos cuando un niño se comporta mal o desobedece. Esto puede estar bien para un niño sin TDAH, que se comporta mal sólo de vez en cuando y así recibe una pequeña cantidad de castigo, pero no está bien para un niño con TDAH, ya que es probable que se porten mal con mucha más frecuencia y podrían recibir una gran cantidad de consecuencias negativas. Cuando se utiliza sólo el castigo, y simultáneamente no hay recompensas y comentarios positivos, no es efectivo para cambiar el comportamiento, y se genera un clima hostil con el niño. Incluso a veces puede conducir a esfuerzos de contra control por parte del niño: tu hijo trata de encontrar la manera de devolver el golpe y se comporta aún peor. La regla de los incentivos antes de los castigos es simple: Cuando quieras cambiar una conducta indeseable, primero debes decidir qué comportamiento positivo quieres que lo reemplace. Cuando el niño muestre ese comportamiento positivo, preocúpate de recompensarlo y elogiar a tu niño por cómo se está comportando. Solamente después que hayas reforzado este buen comportamiento por al menos una semana, puedes empezar a castigar el comportamiento opuesto no deseado.
Castiga selectivamente, sólo cuando ese comportamiento aparezca, no lo castigues por todo lo demás que hace mal. Intenta usar sólo castigos leves, como por ejemplo perder un privilegio especial, o un breve tiempo fuera, y asegúrate de mantener un equilibrio entre los castigos y las recompensas. Ten en mente la regla de 3x1: puedes aplicar un castigo por cada 3 veces que hayas recompensado a tu niño en otras conductas positivas.
Felicitar a los niños cuando hacen algo bien les da pistas para saber qué es lo que se espera de ellos. Si la conducta del niño esté lejos de ser satisfactoria en ese momento, los puedes elogiar por el esfuerzo que realizaron (aunque no hayan logrado el resultado). Esto les va a indicar que van por el camino correcto y los va a animar a no darse por vencidos en el intento por comportarse mejor.
Por ejemplo, tu niño con frecuencia interrumpe, se entromete, y suelta comentarios en la mesa del comedor. Hablas con el niño antes de la hora de la comida familiar sobre lo que te gustaría que él hiciera más en la mesa: tratar de no hablar mucho, esperar hasta que los demás hayan terminado antes de hablar, y hablar sólo después de tragar los alimentos. A continuación le explicas que puede ganar puntos por seguir estas reglas. A lo largo de la comida, vas marcando puntos en una pequeña tarjeta cada vez que tu niño cumple con las reglas (o hace un esfuerzo por cumplirlas) y te aseguras de que el niño ve que esto ocurre, al mismo tiempo que le das una señal no verbal de aprobación, que le permita saber al niño que tu aprecias el esfuerzo que está realizando por cumplir las reglas. Cada vez que el niño viola una regla, ignoras ese comportamiento. Luego de una semana, puedes ir restando puntos cada vez que el niño no respeta una de las reglas. Recuerda la regla de 3 recompensas por cada castigo.

8. Usa el reloj como tu aliado
Los niños con TDAH tienen retrasos en su desarrollo de un sentido interno del tiempo y del futuro. Debido a que no tienen el mismo sentido del tiempo que los demás niños, tienen dificultades para responder a las demandas que implican tener en mente el futuro, y por eso, ellos necesitan apoyo externo para el periodo permitido para hacer una tarea asignada. Por ejemplo, si le indicas a tu niño que tiene 20 minutos para ordenar su cuarto, puedes poner un cronómetro o reloj de cocina en un lugar visible para el niño, o cualquier medio externo donde el niño pueda mirar concretamente cuanto tiempo tiene y cuanto le queda para completar la tarea. Para las tareas que implican tiempos más largos (trabajos del colegio, tareas que tengan varios pasos), es necesario que reduzcas el tiempo, fraccionando la tarea en pasos más pequeños (incluso en distintos días si es muy largo, como un proyecto escolar), y dar tiempo para cada paso. Sin estos métodos, el niño probablemente dejará el trabajo que debe hacer para último minuto, lo que hace que sea imposible que haga un buen trabajo.

9. Usa listas para guiar a tu hijo
Ya que en los niños con TDAH, su capacidad de tener en cuenta toda la información necesaria para completar una tarea se ve afectada, resulta muy útil colocar la información importante de forma física en el lugar en que se debe hacer la tarea. Por ejemplo, si tu hijo hace sus tareas en un lugar específico, puedes poner en ese lugar tarjetas con las instrucciones para hacer la tarea, como “Haz todos los ejercicios, sin saltarte ninguno”, “Lee las instrucciones con atención, haz toda la tarea. Cuando hayas terminado vuelve a revisar que todas las respuestas estén completas y bien hechas”, “Pide ayuda si no sabes hacer algún ejercicio”. Estos recordatorios deben estar diseñados para solucionar los problemas que cada niño tiene mientras trabaja. Si tu hijo suele tener problemas cuando un amigo va a jugar a la casa, antes de que el amigo llegue, tómate un minuto con tu niño para revisar las reglas sociales que necesita seguir, como “Comparte tus juguetes”, “Hay que turnarse en los juegos”, “Juega a algo que los dos quieran hacer”. Incluso puedes escribirlas en una tarjeta y revisarlas con tu hijo en privado un par de veces, mientras el amigo está en la casa. Mientras más presentes la información importante de manera externa, es más probable que tu hijo recuerde la información y la use para guiar su comportamiento.

10. Usa incentivos para motivar
Los niños con TDAH tienen problemas para internalizar no sólo el tiempo y las reglas, sino también la motivación. No son capaces de reunir motivación interna suficiente para continuar una tarea aburrida, tediosa o larga (también porque no visualizan las recompensas a futuro). Pero este déficit de motivación interna se puede superar al dar al niño motivación externa que lo impulse a trabajar, como un incentivo, una recompensa o reforzando su buena conducta. Puedes entregar algo que el niño desee luego que haya realizado la tarea (tener un privilegio especial, tiempo de TV extra) o algunas fichas o puntos que luego pueda canjear por algún privilegio (en la página web puedes aprender como diseñar un sistema de recompensas en casa).

11. Hazlo visual
Los niños con TDAH tienen dificultades para “jugar” con la información mental cuando tienen que parar y pensar sobre una situación o problema. Responden impulsivamente, sin poner suficiente atención a sus opciones. Por eso, es muy útil para ellos encontrar maneras de representar más físicamente un problema y las alternativas de solución. Por ejemplo, si tu niño tiene que escribir una redacción para el colegio y parece no estar respondiendo bien a esta tarea, por ejemplo puede hacer tarjetas en que escriba todo lo que se le viene a la mente durante un periodo de tiempo. De esta manera cada idea queda “capturada” en vez de perderse, y entonces el niño puede jugar con las ideas de una forma física en vez de mentalmente. Lo mismo puede ser usando tarjetas ó dibujos pequeños y símbolos, donde cada uno represente una idea que tenga que recordarse para resolver el problema.

12. Menos “bla, bla” y más acción!
A tu hijo no le falta inteligencia ni habilidad, por lo que simplemente hablar con tu niño para que se comporte mejor, no va a cambiar el problema neurológico a la base que hace que sea tan desinhibido. Tu hijo es mucho más sensible a los refuerzos y las consecuencias que utilizas, y mucho menos sensible a los sermones, que un niño sin TDAH. Así que actuar con rapidez y frecuencia va a ser mucho más efectivo para que tu hijo se comporte mejor. Sigue hablando, y lo único que conseguirás es empeorar su mala conducta.

13. Pon primero lo primero
¿Qué es lo importante en tu relación con tu hijo? ¿Qué es lo que más te importa en tu rol de ser padre? ¿Cuáles son las dificultades y responsabilidades en las que tu niño necesita tu ayuda para superarlas? Algo fundamental para los padres de niños con TDAH es aprender a distinguir las batallas de las guerras, o sea, diferenciar las cosas triviales y sin importancia que deben hacer con sus hijos (por ejemplo, hacer la cama antes de ir al colegio), de las cosas importantes que hay que cumplir (por ejemplo, prepararse para ir al colegio y salir de la casa en un ambiente tranquilo y cariñoso). Demasiadas veces los padres de estos niños quedan atrapados luchando por cosas triviales. Los niños con TDAH pueden hacer tantas cosas mal, que sus padres podrían estar haciéndoles frente gran parte del día, quedando muy poco tiempo (y ganas) para las cosas realmente importantes.
Los padres de niños con TDAH deben desarrollar un sentido de prioridades. Aprende a distinguir entre las cuatro categorías de trabajo y responsabilidades con tu hijo:
a) Urgente e importante
b) Urgente y no importante
c) Importante pero no urgente
d) No es importante y no urgente.
Probablemente tratas de cumplir todas las tareas de la categoría a), y dedicas muy poco tiempo a las de la categoría d). Lo difícil es distinguir entre b) y c). En el caos cotidiano, a menudo cumplir con las actividades diarias de tu niño (colegio, deportes, actividades extra programáticas) toma prioridad sobre las cosas que son importantes, pero no urgentes. Por ejemplo, puedes llegar con tu hijo a clases de fútbol a tiempo, pero afectando tu relación con él en el proceso.
El domingo, o al comenzar la semana, especialmente si tienes muchas cosas por delante, selecciona de esas cosas cuáles son importantes para ti y para tu hijo, y anótalas en tu agenda, para que no te dejes llevar por la avalancha de tareas de esa semana (devolver llamadas, tareas domésticas, preparar la comida a la hora, acostar a los niños) que parecen urgentes pero son relativamente triviales.

14. Yo gano/Tú ganas
Al menos durante toda la etapa escolar y adolescencia de tu hijo, vas a tener que pedirle que haga sus tareas y trabajos escolares, que cumpla con compromisos sociales, y que se atenga a las reglas de la casa. Cada una de estas cosas supone una negociación. Cuando te enfrentes a cualquiera de ellas, maneja la situación de manera que en la medida de lo posible, ambas partes (tu y tu niño) consigan lo que quieren. No te enfoques solamente en lo que quieres que el niño haga, trata de entender cuán difícil puede ser para el hacer lo que le estás pidiendo. Comienza con el fin en mente, y pregúntate cómo quieres que te vea tu hijo: como un tirano o un negociador respetuoso?
Piensa en alguna obligación que tenga tu hijo (hacer sus tareas, ordenar su cuarto) que sea un punto de conflicto. Ahora piensa en qué puede hacer de esa tarea una situación ganadora para tu hijo, no solo para ti. ¿Disfrutar viendo una película, un tiempo extra de videojuegos, jugar un juego contigo? Elije cualquier recompensa que creas que sea atractiva, y hazla parte del contrato verbal cuando le pidas que complete esa tarea (“Si ordenas tu habitación antes del almuerzo, podemos jugar el juego que tu elijas en la tarde”).

15. Lucha por la consistencia
Para tener resultados exitosos, es muy importante que seas consistente, o sea, que uses las mismas estrategias para manejar el comportamiento de su hijo en todo momento.
Ser consistentes significa cuatro cosas importantes:
1) Ser coherente a lo largo del tiempo,
2) No abandonar demasiado pronto, cuando estés empezando un cambio,
3) Responder de la misma manera,
4) Asegurarse de que ambos padres están usando los mismos métodos.
Ser impredecible o inestable en tu exigencia de cumplimiento de las normas es una invitación al fracaso, así como también lo es perder la esperanza cuando el nuevo método no produce resultados espectaculares e inmediatos. Otro error típico es responder a los comportamientos del niño de una manera en casa, y de otra manera totalmente distinta en los lugares públicos. Prueba con una técnica de cambio de comportamiento durante al menos dos semanas antes de decidir que no está funcionando. Por último, traten de mantener un frente unido como padres, aun cuando tengan diferencias en los estilos de crianza de los hijos.

16. Mantén la perspectiva
A veces, cuando se enfrentan a una situación difícil de manejar con su niño con TDAH, los padres pueden perder toda perspectiva sobre el problema inmediato. Se enojan, avergüenzan, y se frustran cuando sus intentos de control no funcionan, e incluso pueden bajar al nivel del niño y discuten con él como otro niño más. Tienes que recordar en todo momento que tú eres el adulto, y que lo que tu niño hace no es algo personal en contra tí, sino una manifestación de las dificultades que le traen el TDAH. Una manera de mantener la calma en circunstancias difíciles es tratar de mantener cierta distancia psicológica de los problemas de su hijo. Imagina que eres un desconocido, para que puedas ver la situación en perspectiva, y puedas reaccionar de manera más razonable y justa. Esto es difícil, por lo que puede que tenga que acordarse de la discapacidad de su hijo cada día (tal vez incluso varias veces al día), y especialmente cuando estés tratando de hacer frente a conductas disruptivas.
No permitas que tú propia autoestima y dignidad personal se ponga en juego, si “ganas” o no una discusión o encuentro con tu hijo. Nadie está llevando la cuenta. Mantén la calma y el sentido del humor si es posible, y trata por todos los medios de seguir los otros principios mencionados anteriormente, cuando interacciones con tu hijo. Si te alteras, aléjate de la situación por un momento y ve a un lugar diferente para recuperar el control sobre tus sentimientos. No concluyas que eres un mal padre cuando la situación va mal o no salen como quieres. Los niños con TDAH tienen la capacidad para sacar lo peor en los padres, lo que hace que los padres se sientan terriblemente culpables por sus propios errores. Al final del día, perdona tus propios errores, y los de tu niño. No tiene sentido acumular resentimientos. Mejor reflexiona sobre por qué no salió tan bien y qué podrías hacer para mejorar eso, e intenta hacerlo mejor la próxima vez. Así podrás empezar un día fresco al día siguiente.
Con demasiada frecuencia, los padres de niños con TDAH dedican tanto tiempo y energía exclusivamente a sus hijos que se agotan. Esta actitud puede parecer heroica y altruista, pero en realidad no tiene sentido y es destructivo a largo plazo.
Si te das cuenta que no estás usando muchos de estos hábitos efectivos, no eres el único, ni eres un mal padre o una persona horrible. Todos pueden estar cansados, estresados, enojados, y esto interfiere con su capacidad para mantener estos principios en mente y actuar en consecuencia. Criar no es fácil y demanda esfuerzo y trabajo constante. Puede ser frustrante intentar nuevas estrategias y que no funcionen a la primera, lo más importante es el esfuerzo que hacen por mejorar y perseverar en ello.
FUENTE:
Autora: Fernanda Prieto es psicóloga Infanto Juvenil de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con un diplomado en Psicodiagnóstico Clínico Infanto Juvenil de la misma universidad.
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